Author: Mónica Novas

Entrevista para turismo n-d

Entrevista para turismo n-d

Hablar de gastrosexología es hablar de gastronomía, psicología y… ¿sexología? Para introducirnos en el tema y para las personas que escuchan esta palabra por primera vez,¿cómo definirías la “gastrosexología”? El concepto de gastrosexología surge de la fusión de la psicología , la sexología y la […]

La memoria de los sabores

La memoria de los sabores

“La cabeza lleva el saber y el sabor. La gastronomía tiene implícita una parte cultural importante, porque los sabores en la memoria son los que conforman a un gastrónomo, a un gourmet. Es la despensa emocional. Creo que hoy el momento de la gastronomía es la […]

Gastrosexología del vino

Gastrosexología del vino

Vendimia nocturna
Todo comienza con el sonido del descorche de una botella y en el borde de la copa te espera un camino de agradables sensaciones. Amablemente alguien mira directamente a tus ojos mientras te sirve esa primera copa de vino que producirá efectos placenteros en todo tu cuerpo, que mojará tus labios y te inundará con su aroma.

Cada descorche de una botella de vino es todo un acontecimiento, una sorpresa, un descubrimiento de nuevos olores o recuerdos de aromas que hemos retenido en nuestra memoria. Dentro de la gastrosexología existe una delgada línea en cuanto al consumo del vino y sus efectos en el comportamiento sexual. El vino, sobre todo el vino tinto, tiene propiedades vasodilatadoras que favorecen la erección en el hombre y eleva la cantidad de estrógenos en la mujer lo que produce un incremento del deseo sexual en ellas. La cuestión es saber no cruzar esa delgada línea con un consumo moderado. Teniendo en cuenta que el alcohol puede retardar el orgasmo, un exceso de vino puede producir disfunción eréctil y sueño. Algo incompatible con el placer sexual. Sin embargo en cantidades moderadas el vino produce una liberación del deseo, una segregación de endorfinas del placer, borra los frenos sociales y las barreras psicológicas que nos autoinculcamos para dar rienda suelta al descubrimiento del placer.

Incluso podemos decir que las personas que se dedican profesionalmente a la cata de vinos, según estudios neurológicos, desarrollan una área del cerebro, la amígdala, que está muy relacionada con el placer. Podríamos decir que los aficionados al vino son personas más receptivas al placer o al menos más sensibles.

La cata de un vino puede proporcionar sensaciones semejantes al acto sexual, descubrimientos de sabores e intervención de todos los sentidos; con el ritual de la cata comienza a estimularse cada sentido.

El oído se estimula con el descorche y el borboteo del vino al caer suavemente sobre la fina copa de cristal, a continuación observamos los tonos brillantes del vino para luego rodear la cintura de la copa para asirla y acercarla lentamente a nuestra nariz donde descubriremos cada matiz del vino que vamos a degustar mojando directamente los labios para captar cada detalle, cada recuerdo y cada aroma que nos regala el vino.

Definitivamente el vino posee la capacidad de hacernos revivir la sensación de desinhibición que sentimos cuando nos acercamos al orgasmo y es en su cantidad adecuada una poderosa arma gastrosexológica a emplear en los preliminares del sexo.

Comparte una copa de vino y disfruta de cada uno de sus matices.

Concepto de Gastrosexología

Concepto de Gastrosexología

El concepto de gastrosexología surge de la fusión de la psicología , la sexología y la cocina. Esta disciplina trata de explicar y aplicar los mecanismos de excitación que subyacen e influyen en el placer que nos proporciona el mundo de la gastronomía. La gastrosexología […]

El océano en la palma de tu mano

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Ingredientes: Ostras Zumo de lima Cilantro Caviar de salmón.   Un elegante hombre vestido de blanco descubre en la playa a una hermosa mariscadora de ostras que porta una red llena de estos manjares. Él le pide una de las ostras y con sus delicadas […]

Chocolate, un placer de bolsillo

Chocolate, un placer de bolsillo

Chocolate

Según los mayas es el “alimento de los dioses” y no es mucho decir teniendo en cuenta que estamos hablando de un producto que nos puede dar la llave para unas experiencias gastrosexológicas de lo más excitantes, tanto en solitario como en compañía.

El chocolate contiene varias variables que pueden influir en nuestra percepción del placer. Aparte de nutritivo y energético, este alimento posee cafeína y teobromina, dos estimulantes que ayudarán a apreciar en mayor medida el placer en todas sus vertientes. El último componente que se suma a esta receta del chocolate es la feniletilamina, un alcaloide que produce unos efectos psicoactivos. Esta sustancia que posee el chocolate, según la teoría del doctor Donald F. Klein y Michael Lebowitz, se desencadena naturalmente en nosotros por tan sólo un intercambio de miradas, un roce o un apretón de manos y es responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos durante la etapa de enamoramiento: la excitación, taquicardia, enrojecimiento y vigilia. Por lo tanto tenemos en el chocolate la posibilidad de sentir sensaciones en solitario o incrementar las que ya estamos sintiendo en compañía. Es el placer de bolsillo.

Después de empaparnos de los conocimientos técnicos de las propiedades del chocolate es el momento de tomar la decisión de emplear el chocolate como herramienta para potenciar las sensaciones placenteras.

Lunes por la tarde, salgo del trabajo y voy en busca del elemento que me ayudará a alcanzar un placer gastrosexológico. Esta noche quiero emplear dos preparaciones y aplicaré varias técnicas gracias al chocolate. Los preliminares vendrán de la mano del postre de chocolate negro y caliente que iré degustando cucharada a cucharada empleando el contraste caliente-frio con el helado de chocolate blanco. Ya comienza el efecto de los vapores que emana mi postre al romper el corazón de ese coulant aromático, caliente y húmedo. El olor invade la habitación y comienzo a recordar cada momento agradable y placentero que me ha proporcionado el chocolate a lo largo de mi vida. Cada momento placentero se va uniendo para crear en mí una ligera excitación y taquicardia que me va preparando para la culminación de mi experiencia de placer de bolsillo.

Termino el coulant y la habitación sigue con una temperatura muy agradable, en el ambiente permanece el aroma de chocolate. Cojo aire y dejo que este aroma me inunde. Comienzo a sentir un enrojecimiento en las mejillas y decido tumbarme mientras voy desenvolviendo una cajita, levanto la tapa y acerco mi nariz para apreciar bien los aromas de unos bombones de chocolate y pimienta. Introduzco mi mano lentamente y acerco el bombón a mi nariz, lo huelo con detenimiento, la taquicardia sigue y continúo acercando el bombón a la boca que, con tan sólo el contacto, comienza a derretirse provocando un ligero cosquilleo de la pimienta en mis labios; es el momento de introducirlo en la boca, respirar profundamente e inundarme de este placer de bolsillo.

Indicaciones:
Esta receta se puede aplicar solo o en compañía.

Este artículo fue publicado originalmente en El Gastronómico nº 26

Leche

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Los lácteos forman parte de la vida desde el primer día de nuestra existencia. El primer placer gastrosexológico se produce en este contacto gastronómico en brazos de nuestros seres queridos. Es nuestro primer contacto con ese líquido blanco, tibio y dulce que marcará el resto […]

El pan

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Un poco de picante

Un poco de picante

Pimiento

“Yo soy como el chile verde…, picante pero sabroso”

( La llorona, Son itsmeño, México)

 

Aroma de curry, okra, chile habanero, pimienta negra, chile en nogada, pimiento de Herbón, serrano, jalapeño, mojo picón… viajamos por las cocinas de todos los continentes y siempre encontramos el picante como ingrediente. El picante evoca en nosotros recuerdos de los efectos que nos produce el aroma, la quemazón, el cosquilleo final de estos ingredientes digamos… calientes.

Pero has pensado el porqué de volver a tomar un bocado picante después de haber pasado un ligero dolor. ¿Por qué poco a poco nos vamos acostumbrando al picante y necesitamos más para que nos haga el mismo efecto? ¿Cuales son los efectos secundarios del picante? ¿Pensamos en prolongar dichos efectos placenteros después de comer?

Ven, te invito a entrar en una cocina del país que tú desees, entra… ahora huele a hojas de curry en aceite de coco, o a chiles en nogada, pimientos de Herbón. Ese aroma sube y te rodea, ahora nos acercamos más a la olla de donde se desprende un aroma que te envuelve y entra en tu nariz ese picor característico. Entonces piensas, ¿picará poco? ¿lo suficiente? ¿demasiado?. Cada uno de nosotros tiene un nivel de picante que le resultará más o menos placentero. Aunque verdaderamente existe una escala de capsaicina , la escala Scoville. Cada persona reaccionará de diferente manera ante ese nivel de picante.

El picante estimula en nuestra lengua los receptores del calor, por lo tanto no nos estamos quemando la lengua sino que estamos siendo hiperestimulados en esos receptores y el cerebro reacciona para compensar ese dolor segregando endorfinas y serotonina, componentes químicos de placer. Lo que ocurre es que nuestro cerebro se habitúa a ese nivel de picante y necesitamos más para conseguir que se sigan liberando esas endorfinas.

Ahora ya estamos sentados, comiendo nuestro aromático plato, una primera cucharada picante, aromática, envolvente que nos transporta a su país de origen y con el picante comienza a aumentar nuestro ritmo cardíaco, a acelerarse el metabolismo y sentir calor, no sólo en la boca sino en toda nuestra piel igual que en la fase de excitación sexual, vienen a nuestra mente recuerdos gastronómicos y sexuales donde hemos tenido la misma sensación placentera de calor, taquicardia, dolor, placer, aromas.

El picante nos puede proporcionar excelentes momentos de placer si sabemos prepararlo, cocinarlo e incrementarlo en su justa medida, paulatinamente, igual que ocurre con el dolor, el placer, el tacto, el olfato,el gusto…

Disfruta de la cocina, de la comida y pon picante a la vida.

Este artículo fue publicado originalmente en El Gastronómico nº 23

El delantal

El delantal

El mandil, faldar o delantal, dentro y fuera de la cocina, condiciona o predispone para el placer. Sobre el simbolismo gastrosexual del mandil hablaré en este artículo que nos adentrará en las diversas funciones, utilidades y sensaciones que nos puede deparar el simple gesto de […]