El océano en la palma de tu mano

ostra
Ingredientes:

  • Ostras
  • Zumo de lima
  • Cilantro
  • Caviar de salmón.

 

Un elegante hombre vestido de blanco descubre en la playa a una hermosa mariscadora de ostras que porta una red llena de estos manjares. Él le pide una de las ostras y con sus delicadas manos la maricadora separa cuidadosamente la carne de la ostra y se la ofrece.

El hombre se corta un labio al intentar alcanzar la salada ostra y la chica desliza la carne de la ostra a la palma de su mano que utiliza como recipiente para ofrecérsela. Con el sonido del mar de fondo ofrece el manjar al caballero que vorazmente come de la mano femenina disfrutando con los ojos cerrados el intenso sabor de la ostra que inunda su cuerpo. Ella observa cómo disfruta de todos los aromas y sabores del manjar ofrecido y a continuación lame la gota de sangre salada que brota de los labios del caballero mientras las olas los observan impasibles.

Este fragmento de la película japonesa Tampopo ( Itami Juzo, 1985) ejemplifica claramente la similitud entre la salinidad de nuestros cuerpos y la salinidad del marisco. Esta atracción por los sabores salinos viene condicionada por toda la historia gustativa dentro del sexo, de la salinidad de la piel, de los flujos sexuales que recuerdan a un marisco salado y templado, a una piel fresca y tersa mojada por las olas del mar, a los placenteros recuerdos de una tarde de agua yodada, cuerpos salados al sol, al verano y al romper de las olas.

Aunque el marisco tenga un alto contenido en zinc y eleve la producción de testosterona en el hombre y estrógenos en las mujeres es infinitamente más poderosa la sugestión de toda la información salina previa de acontecimientos placenteros que han ocurrido en nuestra historia sexual y sentimental.

Teniendo en cuenta que desde la ingestión del zinc que posee el marisco hasta que haga el efecto a nivel fisiológico deberían pasar varias horas podemos pensar que ese supuesto efecto afrodisíaco que pensamos aparece inmediatamente después de una cena de marisco viene influenciado por la sugestión psicológica de recuerdos salados, expectativas e ideas sugerentes que provocan que se produzcan sustancias placenteras en el cerebro semejantes a las producidas en la fase de preliminares en el sexo.

Recuerda esos momentos y disfruta de todo el océano en la palma de una mano.

Este artículo fue publicado originalmente en El Gastronómico nº 27



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